Método Lean Startup. Metodología ágil para proyectos ágiles.

Si formas parte de una startup o te mueves en entornos de jóvenes emprendedores, es muy probable que ya conozcas la metodología Lean Startup, o cómo crear empresas de éxito utilizando la innovación continua. Si no sabes de qué hablamos o quieres adentrarte un poco más en este método, sigue leyendo.

Este concepto fue ideado por Steve Blank, emprendedor de Silicon Valley que empezó a darle forma desarrollando una metodología de validación de productos basado en el desarrollo de cliente (Customer Development), que se centraba en descubrir si el producto o servicio cubre sus necesidades o deseos.

Más tarde, Eric Ries, alumno de Steve Blank, publicó un libro llamado “EL MÉTODO LEAN STARTUP”, donde adaptaba esta metodología, haciéndola aplicable a todo tipo de nuevos proyectos.

Su objetivo es reducir significativamente el tiempo y el coste de crear una empresa, startup o producto, mediante la hipótesis y la experimentación.

Las bases fundamentales de este sistema son tener al cliente como centro en todo momento, llevar procesos cortos y ágiles y recudir los costes al mínimo.

El cliente como centro.

Se persigue no solo satisfacer las necesidades de los clientes, sino superar con creces las expectativas. Se apuesta por la personalización, se reducen los plazos y se presta atención a los pequeños detalles. Se genera un vínculo con el cliente más allá del producto o del servicio ofrecido, situándole siempre en el centro y teniendo en cuenta sus necesidades presentes y futuras y su forma de pensar. La idea es aumentar la fidelización de los clientes o usuarios para con la marca.

Cambio durante el proceso.

Apostar por la innovación continua es un must que permite a los clientes acceder a nuevas opciones constantemente. Los procesos de diseño y puesta en el mercado son muy ágiles, al eliminarse los procesos largos y burocráticos y reducirse las tomas de decisión a varias escalas y los altos costes de desarrollo. Este modelo implica una reducción de los equipos, materiales, espacio y tiempo necesarios para lanzar un nuevo producto, rebajando de forma drástica los costes de desarrollo y el tiempo de puesta en el mercado.

Eficiencia en el flujo.

Se obtienen los productos directamente en el origen, eliminando intermediarios. Se trata de tener el producto correcto en el lugar adecuado, en el momento oportuno y en la cantidad exacta, minimizando el desperdicio, siendo flexibles y estando abiertos al cambio. De esta forma, se logra una producción ajustada, limpia, ágil y sin desperdicios.

Las ventajas fundamentales de utilizar este método son las siguientes:

  • Elimina sobrecostes innecesarios.
  • Ayuda a estructurar de una manera sencilla y adecuada las ideas innovadoras decisiones tomadas a partir de datos objetivos, evitando actuat por impulsos.
  • Asegura la existencia de un producto mínimo viable que cumple con las necesidades básicas de un cliente tipo.
  • Reduce las posibilidades de fracasar.

El modelo Lean Startup ayuda a eliminar las prácticas ineficientes de muchas empresas primerizas. Por eso, la metodología se centra en incrementar el valor que tiene la producción de la empresa, ya que se eliminan aquellos aspectos y prácticas que elevan el coste de producción. De esta forma, esta motodología busca que las empresas tengan más oportunidades de triunfar sin necesidad de acceder a grandes presupuestos, planes de empresa muy elaborados o un producto perfectamente formado desde la primera etapa del negocio.

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